|
simulacro I
Cota liminar de vago espanto,
la yegua insolada de mi infancia
boquea hace medio siglo
bajo golpes de agua inútil.
Desmesurada dentadura equina,
cascos castañeteando las baldosas,
desesperado brillo de llovidas crines
siguen iluminando la abismal escena.
Los belfos anhelantes,
el ajetreo y los gritos,
el afán del hombre por salvar la bestia,
primer amago de infinita nada.
|